Por Fabio Humberto Santana Urrego, especial para NOVA
El Banco de la República fue creado hace 103 años, por medio de la ley 25 de 1923, como una sociedad mixta, producto de la “Misión Kemmerer”, consolidándose como como el Banco Central, con plena autonomía, organizada como una sociedad anónima, con una capital de “Diez Millones de pesos “Oro”, de los que aportó un cincuenta por ciento (50 por ciento) el Gobierno Nacional y el restante la banca comercial nacional, extranjera y algunos particulares.
Tuvo como misión exclusiva la facultad de emitir la moneda legal colombiana, autorizado para actuar como prestamista de última instancia, administrar las reservas internacionales del país y actuar como banquero del gobierno, generador de confianza.
Como antecedentes se puede señalar que en 1880 fue creado el Banco Nacional para que cumpliera con la función de banquero del Gobierno, emisor de billetes y promoviera el crédito.
La función de banquero consistía en prestar al Gobierno los servicios de consignación de los fondos de Tesorería, crédito, colaboración en la contratación de préstamos internos y externos y la administración de los títulos de deuda. En 1984 el Congreso lo liquidó por excederse en la capacidad de emisión de billetes y monedas en la economía nacional, generando alta inflación.
Se crea el Banco Central de Colombia, el cual funcionó durante los años 1905 a 1909, el que también fue necesario liquidarlo por las mismas razones que se usaron para liquidar el anterior.
La primera guerra mundial trajo consecuencias muy graves para el mundo, de las que no escapó Colombia, crisis que no mejoró con la paz durante las dos primeras décadas del siglo XX, generada por el desorden monetario existente, el dinero se emitía sin control y las reservas de los bancos estaban dispersas, no era posible que operara un sistema de formal de garantías y respaldo gubernamental para los bancos.
Se precipitó la crisis financiera de los años 1922 y 1923, evidenciando la escasez del medio circulante, motivo por el cual era apremiante y urgente dar solidez y estabilidad a la moneda y al crédito, a través de un sistema de banca central consistente y estable.
En marzo de 1923 el presidente Pedro Nel Ospina contrató un grupo de expertos presidido por el profesor Edwin Walter Kemmerer, lo que más tarde se convirtió en la “Misión Kemmerer”, con la función de estudiar la realidad económica del País, estudio que se hizo conjuntamente con las Cámaras de Comercio, Sociedades de Agricultores y agentes oficiosos.
La misión extractó para utilizar lo más aprovechable del estudio normativo y de las organizaciones vigentes, ordenándolo para la elaboración del estatuto orgánico de la entidad en nacimiento.
La Junta Directiva del Banco estaba conformada por diez (10) miembros, del gobierno y del sector privado, encargada de ejercer las funciones de regulación y control monetario bajo estrictos parámetros de ortodoxia financiera. Se le asignó además, la función de fijar la tasa de descuento y la intervención para controlar las tasas de interés.
Considerado como un Organismo Institucional de carácter económico, pero con el transcurrir del tiempo ha experimentado cambios importantes buscando su adecuación a una economía en permanente proceso de crecimiento y actualización.
El Archivo Histórico del Banco de la República cuenta con un acervo documental que data desde 1834, en donde se registra la Historia de la Banca Central de Colombia, preservando los archivos de las entidades que antecedieron al Banco, los que funcionaron entre 1980 a 1923, como: el Banco Nacional, la Junta Nacional de Amortización y la Junta de Conversión.
También se conservan los documentos fundadores que registran los primeros años de la historia del Banco de la República, desde su creación en el año 1923, al igual que toda la custodia de la documentación con valor histórico creada y/o recibida durante más de un siglo, como resultado del ejercicio de sus funciones, actividades o la administración de entidades adscritas durante el siglo XX como: Concesión Salinas, Fondo para el Servicio de la Deuda Externa (FODEX), Fondo de Estabilización y Oficina de Cambios.
Igualmente se conservan los documentos producto del litigio entre el Banco de la República y el Chase Manhattan Bank, ante la Corte de Londres, relacionado con el fraude de los 13.5 millones de dólares, sustraídos de una cuenta que el gobierno Nacional tenía en citado banco, delito considerado de primer nivel informático del País.
A comienzos de la década del noventa se logra la consolidación del Archivo Histórico, gracias a la intervención del Archivo General del Banco, al haber encontrado accidentalmente un depósito ubicado en la zona industrial en Bogotá, documentos que fueron encontrados en buen estado, a pesar de no haberlos tenido almacenados en condiciones técnicas.
Se encontraron embalados en guacales de madera, protegidos de afectaciones y se decidió trasladarlos al lugar que el Archivo había adecuado para su recuperación y preservación; a la antigua planta de acuñación, cuyo funcionamiento operaba en lo que hoy se conoce como el Museo de Arte Miguel Urrutia, mientras se lograba su disposición de manera apropiada.
Hoy, se encuentran en las instalaciones del Archivo Central Histórico del Banco, después de haber finalizado el proceso técnico de desinfección, restauración y microfilmación, digitalización y descripción archivística, centralizado en Bogotá en las instalaciones de la calle 13, zona industrial, lugar donde funcionaron los talleres gráficos del Banco y el Departamento de Almacenes de Depósito, junto con toda la documentación histórica de todas las sedes del Banco, para asegurar la protección de este importante patrimonio documental para la entidad y el País.
A partir de 1991, con ocasión de la Asamblea Nacional Constituyente, se le introdujeron las siguientes reformas al sistema que hasta el momento tenía Colombia a través del Banco de la República.
La constitución política establece que el Banco de la República es un órgano independiente de las demás ramas del poder público, goza de autonomía administrativa, patrimonial y técnica, sujeto a un régimen legal propio.
Se sustituyó la Junta Monetaria por la actual Junta Directiva como máxima autoridad monetaria, cambiaria y de crédito que actúa independientemente del Gobierno, conformada por siete miembros, los cuales representan exclusivamente el interés de la Nación, y se caracteriza por su independencia del Gobierno.
La constitución le asignó al Banco la función de velar por el mantenimiento de la capacidad adquisitiva de la moneda y para ello la Junta Directiva ejerce las diversas funciones previstas en la constitución y las leyes. La Junta Directiva se encuentra conformada por:
Ministro de Hacienda, quien la preside.
Gerente General del Banco, y Cinco miembros permanentes de dedicación exclusiva, los cuales hacen quorum para sesionar. Son nombrados por el Presidente de la república para un período de cuatro (4) años, de los cuales, el nuevo presidente tiene la facultad de cambiar dos (2) de ellos, los demás continúan en funciones.
Ninguno podrá permanecer más de tres períodos consecutivos, precisamente con el propósito de garantizar la continuidad de las políticas del Banco, para así evitar influencias de ciclos políticos que permitan asegurar una planeación a más largo plazo y mayor credibilidad para el público.
Se elimina la función de otorgar crédito de fomento, para el sector privado o para el gobierno, salvo circunstancias especiales. Para la normalidad, el Banco únicamente puede otorgar créditos a los intermediarios financieros, cuando sobrevengan causas atemporales de liquidez o escasez de recursos.
Se le otorgó rango constitucional para buscar como objetivo principal del Banco, el mantenimiento del poder adquisitivo de la moneda, de tal manera que la Junta Directiva, tuviera como prioridad el control de la inflación, en coordinación con la política económica general.
Para armonizar esta función, se dispuso que era necesaria la presencia del Ministro de Hacienda, como Presidente de la Junta, por la alta importancia que tiene el control de la inflación y el alto costo que implicaba para la sociedad, buscando por tanto, reducirla y controlarla, para incrementar el fomento del ahorro y la inversión en el País.
Importancia y función del Ministro en la Junta
Es fundamental la presencia del Ministro de Hacienda en la Junta directiva del Banco de la República, por ser el representante del gobierno para coordinar la política fiscal con la monetaria del Banco Central. Su presencia garantiza que las tasas de interés consideren el crecimiento económico, para buscar un equilibrio entre control inflacionario y estabilidad fiscal.
Es el puente directo entre el Presidente y la Junta, por ser su representante, pero debe respetar la independencia del Banco para proteger el poder adquisitivo de la moneda, asegurando como conductor de la política fiscal y administrador de las finanzas públicas, responsabilidad, transparencia y una visión de mediano plazo, resguardando la sostenibilidad de las cuentas fiscales y procurando que las decisiones monetarias sean coherentes con las metas económicas del País. Su asistencia es obligatoria por mandato constitucional y su ausencia o retiro deliberado puede acarrear faltas disciplinarias.
Como defensor de la política fiscal debe evitar aumentos en las tasas de interés, si bien es cierto, éstas controlan la inflación, pueden afectar el crecimiento o el costo de la deuda pública.
Entre las funciones asignadas en relación con el Banco Central, en el numerales 2, 5, artículo 61, ley 489/1998, establece que bajo su responsabilidad tiene como principal función definir y ejecutar la política económica y fiscal del Estado.
Impulsar el crecimiento económico de la Nación y controlar los gastos de funcionamiento del Estado. Trabaja en conjunto con el Banco de la República y el Departamento Nacional de Planeación, por tanto le corresponde: “Coordinar con otros organismos del Estado las políticas financiera, cambiaria, monetaria, fiscal…, a través de su participación en la Junta Directiva del Banco de la República.”
Retiro injustificado o no asistencia del Ministro a sesiones de Junta Directiva
Podría considerarse como un hecho grave, en virtud a que Preside la Junta y su asistencia es de carácter obligatorio y no opcional, de acuerdo con lo normado por el artículo 372 de la C.P. y la Ley 31 de 1.992.
El Ministro actúa como puente entre el Gobierno y el Banco Central, por lo tanto no asistir o retirarse debe entenderse como una obstrucción a la función pública, por el carácter indefinido, circunstancia que podría calificarse como una transgresión normativa a la constitución política y a la ley, susceptible de ser sancionado por vía disciplinaria como falta grave, la que puede dar lugar a la destitución del cargo e inhabilidades para ocupar nuevos empleos públicos.
Eventualmente por vía penal, en virtud al alto grado de responsabilidad que posee misionalmente, faltas que darían lugar a consecuencias trascendentes con relación a las funciones y responsabilidades que implican no asistir para decidir con su voto políticas fiscales importantes para la Nación.
Plan Estratégico del Gerente para 2026/2029
El plan estratégico fue aprobado por la Junta Directiva en noviembre de 2025, con fundamento en el artículo 2 del Decreto 1739 de octubre 25 de 2017, modificatorio de los Estatutos del Banco, dispuso la obligación de la Junta Directiva aprobar el Plan a cuatro (4) años y un marco de gasto de mediano plazo, con vigencia para los próximos cinco años, con el voto favorable de cinco (5) Miembros de la Junta.
Para tal fin, la alta directiva analiza las tendencias globales con impacto en la Banca Central, en la gestión corporativa y a la actividad cultural, señala temas y objetivos, guía para la gestión en los siguientes años, con la misión de “contribuir al bienestar de los colombianos mediante la preservación del poder adquisitivo de la moneda, el apoyo al crecimiento sostenible de la actividad económica y el empleo en coordinación con la política económica general, el aporte a la estabilidad financiera, al buen funcionamiento de los sistemas de pago, a la generación y difusión del conocimiento, y la actividad cultural del País”.
Participaron en dicho estudio y elaboración, los codirectores del Banco, los Gerentes: General, Técnico y Ejecutivo, y los Subgerentes. Terminado el estudio, se definieron ocho temas estratégicos, cada uno estructurado en torno a un conjunto de objetivos institucionales de mediano plazo, orientados a seguir contribuyendo con el bienestar de los colombianos y al fortalecimiento de la capacidad institucional para afrontar los desafíos futuros.
Para el presente escrito es pertinente revisar la segunda sección a donde se incluyeron: visión, misión, valores, funciones y servicios del Banco
Dentro de las políticas del Banco de la República, en primer orden se encuentra la regulación de las tasas de interés mediante su tasa de intervención (política monetaria) ajustándola para controlar la inflación y acercarla a la meta del 3 por ciento, por ser una tarea esencial, tratar de mantenerla en ese digito.
La Junta Directiva aumentó la tasa al 11.25, a partir del 31 de marzo de 2026, para frenar presiones inflacionarias. Y obviamente esta decisión encarece el crédito, pero busca estabilizar la economía, para prever el incremento de costos, por la pérdida del poder adquisitivo, reflejada en la reducción del poder para compra de bienes y servicios.
Esto se traduce en el encarecimiento de la vida, reducción del ahorro real, la incertidumbre económica y la inminente subida de las tasas de interés.
Aspectos claves de regulación
La tasa de intervención, principal herramienta utilizada por el Banco para prestar o recibir dinero de los bancos comerciales a plazos muy cortos, influye en todo el mercado financiero, por lo tanto, se debe ajustar periódicamente, de acuerdo con la inflación, la demanda de liquidez y el contexto económico.
En situaciones coyunturales de esta naturaleza, el Banco debe fijar como objetivo principal, mantener una inflación baja y estable, procurando la meta fijada en el 3 por ciento, con el propósito de proteger el poder adquisitivo.
Al aumentar la tasa de interés sobreviene un impacto económico porque aumentan los costos de los créditos, mientras que se presenta una disminución en el consumo y en la inversión, factores que el Banco debe buscar la forma de reactivar, para conjurar una crisis económica.
A partir de abril 2026, la tasa de interés de política monetaria se encuentra en el 11.25 por ciento, tras un aumento reciente de 100 puntos básicos.
La tasa de interés de política del Banco de la República, o tasa de intervención como se le conoce en los Bancos Centrales, actualmente es de 9.25 por ciento, usada por el Banco como referente para prestar o recibir dinero de los Bancos comerciales a plazos muy cortos, semejante a lo que hacen otros Bancos Centrales del mundo, como principal instrumento de política para alcanzar la meta de inflación anual. La meta de inflación es el objetivo que determinan las autoridades. En Colombia se estableció en el 3 desde el año 2010.
“En el caso del Banco de la República como en el de otros bancos centrales, que operan con una inflación objetivo, las decisiones sobre el nivel de las tasas de intervención apuntan a que la economía alcance la meta de inflación, tratando de evitar aumentos muy grandes del gasto de firmas y hogares, así como caídas muy pronunciadas de gasto y pérdidas fuertes de empleo.
En este contexto la tasa de intervención del Banco de la República (y de los bancos centrales en el mundo) responde entre otras cosas, a la diferencia entre la inflación observada (la que ya ocurrió o la inflación esperada la que se espera que ocurra hacia adelante y que llamamos expectativa de inflación) y la meta. Cuanto mayor sea la distancia entre estas medidas de inflación y la meta, mayor será el esfuerzo requerido por parte del banco para reducirla.
Puede esperarse que cuando se alcance una inflación baja y estable, la tasa de intervención también será baja. Resulta interesante que la tasa de interés real que tiene Colombia en la actualidad, no difiere de manera fuerte de las que tiene Uruguay o Costa Rica, pese a que en el primero de esos casos la inflación es cercana a la meta y en el segundo es considerablemente inferior a la misma”.
El alza de las tasas de interés en Colombia, por efecto de la intervención del Banco República, encarece el costo de vida al aumentar el valor de los créditos de consumo, tarjetas de crédito e hipotecarios. Esto reduce la capacidad de endeudamiento, frena la inversión, desacelera la economía y aumenta la morosidad financiera.







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